Una despedida de soltera en una finca privada es una alternativa idónea, por ejemplo, en estos tiempos en los que la gente teme los contagios por coronavirus. Ten en cuenta que sus espacios abiertos, permiten mantener la distancia social con total seguridad.

Nuestras fincas privadas no solo garantizan el cumplimiento de las normas mientras duren las medidas de distanciamiento personal, sino que, además, te ofrecen otras ventajas, de las que puedes disfrutar a lo largo de todo el año.

A continuación, te las contamos. Presta atención.

¿Por qué elegir una finca privada?

Organizar tu despedida en una finca privada implica sobre todo una mayor privacidad. Tus amigas y tú no vais a estar expuestas a las miradas indiscretas que acompañan a estos eventos cuando se celebran en los entornos urbanos.

Así que se aprovecha esta intimidad para soltarse más, que es uno de los objetivos principales de estos acontecimientos. Recurrir a las fincas es mucho más original que optar por el pack de despedida convencional en la ciudad.

Ten en cuenta que se trata de una oportunidad singular para hacer uno de estos planes entre amigas. Si lo centralizas todo en nuestra finca, aparte de que nadie te va a molestar, vas a facilitar las cosas (como la organización de los desplazamientos) a tus invitadas.

Vas a tener la ocasión de personalizar al máximo la decoración, los menús y las actividades, puesto que las instalaciones permiten gozar de la más amplia libertad para hacer esta clase de despliegues.

Además, viene muy bien festejar en un entorno natural, donde puedes respirar aire puro y deleitarte con las vistas y los paseos que puedes hacer por la zona.

En definitiva, una finca privada es un escenario pertinente para una despedida de soltera, ya que su ubicación y sus dimensiones te permiten montar una fiesta a gusto de la homenajeada.

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