Muchas personas se están volviendo a casar y se preguntan si procede realizar una despedida de soltera en esa nueva celebración. La respuesta es: ¿por qué no? Siempre depende de la personalidad de la novia. Porque la segunda boda es tan importante como la primera y es nuestra obligación prepararlo todo perfectamente para que la satisfacción sea la máxima. ¿No crees?

Por eso, no hay ningún protocolo o convención social que determine la conveniencia o no de celebrar la despedida de soltería en segundas o terceras nupcias, más allá de la voluntad de sus protagonistas.

¿Una despedida de soltera para cada boda?

Más que una despedida para cada boda, es posible crear una despedida para cada novia. Eso sí, debes conocer sus gustos. La experiencia establece que en la juventud buscamos despedidas más alocadas y festivas, con mucha marcha, desvergüenza y un puntito de locura. Conforme maduramos, preferimos placeres más pausados, exquisitos y selectos, por lo que valoramos más las buenas degustaciones gastronómicas, los planes relajantes en spas, las multiaventuras exteriores y las experiencias menos habituales.

Sin embargo, también puedes encontrarte el caso contrario: alguien a quien su primera despedida no satisfizo en términos de juerga y que ahora, precisamente, desea desquitarse.

Por eso, debes estar especialmente pendiente de la sensibilidad y las expectativas de la protagonista. Lo principal es que consideres la segunda boda como un evento tan importante y memorable con la primera, incluso más.

El objetivo final es asegurar siempre, en cada boda, una vivencia divertida en compañía de las mujeres y amistades más importantes en la vida de la novia.

En conclusión, siempre podemos crear una despedida de soltera al gusto de la protagonista en su segunda boda. Hay que hablar con ella y centrarse en sus preferencias. En nuestra finca de Navalcarnero ponemos a tu alcance todo lo necesario para celebrar una fiesta inolvidable de este tipo. ¡Llámanos ahora!

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